Opinión
El contrapeso que no se ejerce se atrofia
Las facultades de control legislativo existen en el texto constitucional. La pregunta es cuántas veces se usaron el año pasado.
Un contrapeso no se pierde por reforma. Se pierde por desuso. Las comisiones de investigación, las comparecencias con efectos vinculantes y las preguntas parlamentarias siguen en el texto; su ejercicio real es otra cosa.
El diseño institucional mexicano suele evaluarse por lo que permite y no por lo que efectivamente ocurre. Esa distancia entre norma y práctica es el verdadero objeto de estudio.
Recuperar el control legislativo no requiere una reforma. Requiere que alguien lo ejerza y asuma el costo político de hacerlo.
Las opiniones expresadas en esta columna son responsabilidad de quien la firma y no representan la posición editorial de Nodo Público.
Columnista
Héctor Armenta
Escribe sobre diseño institucional y contrapesos democráticos. Fue profesor de Teoría del Estado durante una década y publica cada semana en Nodo Público.
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